Un verano de buenas lecturas

Un verano de buenas lecturas

Ahora que estamos en tiempo de vacaciones es momento de aprovechar este tiempo compartido entre padres e hijos para buscar momentos para buenas lecturas en compañía. 

En esta época del año las rutinas y los horarios cambian por completo. Los peques tienen muuuucho más tiempo libre, incluso algunos llegan a aburrirse, y dicen que el aburrimiento estimula la creatividad. Es momento de descansar, de jugar y divertirse, de hacer nuevos amigos, de viajar, de activarse físicamente y de sumergirse en un libro. Muchos niños y niñas terminan embobados delante del televisor, la tablet o la consola, pero como decíamos en una de nuestras últimas entradas en el blog “La lectura es siempre la mejor alternativa a las pantallas”.

Si en verano tanto pequeños como mayores tenemos más tiempo, ¡aprovechémoslo! Este es justo el ingrediente básico que se necesita parar disfrutar de una buena lectura. Y mejor si es al lado de papá y mamá, abuelos, abuelas, tías, tíos…

Por eso, desde el blog de Andana os queremos dar algunos consejos para escoger un buen libro e ideas para encontrar el mejor sitio/momento donde leerlo. Consejos que servirán a grandes y pequeños.

¿Qué leer?

Escoger una lectura siempre es tarea difícil. Nos puede ayudar y guiar:

1– Escuchar las recomendaciones 

Seguro que durante el año nos llegan recomendaciones de amigos y conocidos que nos hablan de libros interesantes. Para no olvidarse de esos títulos, lo mejor es tener una lista para ir apuntándolos. Así cuando llega el verano solo nos quedará escoger.

2-Lecturas de padres a hijos

En verano también podemos recuperar algún clásico o alguna lectura del pasado a través de los padres. No hay nada más emocionante que un padre recupere un libro de la estantería de casa y le diga a su hijo “Este era mi cuento favorito cuando era niño” o “Creo que ha llegado el momento de que te leas este libro”. Una bonita forma de compartir juntos una lectura y también recuerdos de la infancia.

3- Leer alguna de las propuestas del maestro/profesor

Quién mejor conoce los gustos y el nivel de lectura de cada niñ@ es su profesor/a, y probablemente para este verano también les ha mandado como deberes leerte algún libro.

4- Comprar un libro en una librería especializada en infantil y juvenil

Tendríamos que comprar más libros durante todo el año, en verano es un buen momento. Cada vez hay más librerías especializadas en literatura infantil y juvenil. Sus libreros son gente experta que están encantados de recomendar un libro según los gustos de cada uno. 

5- Visitar la biblioteca del barrio/pueblo

La biblioteca es el mejor oasis que podemos encontrar en verano. Ahí hay libros y libros que nos transportarán a otros lugares sin la necesidad de movernos de la silla. El libro es la mejor ventana al mundo que podemos encontrar.

6- Preparar las vacaciones

En verano nos movemos en familia. Viajamos al pueblo de los abuelos, nos vamos a la playa o a la montaña, volamos en avión al extranjero, etc. Para preparar el viaje y conocer mejor donde vamos, podemos coger guías, historias que ocurren donde iremos, y para los más pequeños de casa también podemos buscar cuentos y álbumes ilustrados.

¿Dónde, cuándo y cómo leer?

En verano hace tanto calor que encontrar el mejor sitio para leer un buen libro puede ser toda una aventura. Nosotros te proponemos:

En la playa 

Cuando vamos a la playa no nos podemos olvidar de coger un libro. Todo el mundo sabe que el libro se convierte en la mejor sombrilla para aquel que va a la playa en verano. Nos protege un poco del sol, y entre capítulo y capítulo nos podemos dar un chapuzón.

Debajo de un árbol

¡Qué agradable es leer bajo la sombra de un árbol en pleno verano!. Es un sitio fresquito en el que seguro nos encontraremos bien cómodos. Incluso es mejor que ir algún lugar con aire acondicionado donde probablemente pillaremos un resfriado.

En remojo

Si somos de aquellos que no soportan el calor puede ser una buena idea meter los pies en remojo mientras leemos. Ya sea en la piscina, en el río o en un barreño en casa. Eso sí, ¡vigila que no se moje el libro, y más si es de préstamo!

A la hora de la siesta

En verano los adultos adoramos las siestas, pero los niños y niñas no tiene esa costumbre e incluso no le ven el sentido. Salir a la calle con ese sol no es recomendable, pero es un buen momento para escoger una lectura que nos distraiga.      

De viaje

Si tenemos que coger un tren, el coche, un bus o un avión nuestro mejor compañero de viaje siempre será un libro. Con él, el viaje siempre se hace corto  y nos ayuda a pasar mejor las largas esperas y colas.

En la cama antes de ir a dormir

Para las familias, la hora del cuento por excelencia se da a las noches, a no ser que la criatura se duerma antes de llegar a la cama. Y ahora con estas noches calurosas la lectura en familia puede ser una buena solución.

Recomendaciones finales

Y antes de terminar con nuestros consejos de Un verano lleno de lecturas os recordamos alguno de nuestros títulos que nos hacen pensar en esta época del año tan especial para los niños.

Empezamos con dos novedades recientes en nuestro catálogo editorial en el que el escenario es el mar, un espacio muy concurrido por las familias en verano.  

Peces por todas partes de Britta Teckentrup, es un maravilloso álbum ilustrado con el que podremos aprender quien vive bajo el agua de ríos, mares y océanos de nuestro planeta.El mundo de los peces es fascinante y está lleno de sorpresas.

Las historias de Noé de Benji Davies ya son todo un clásico de la literatura infantil. En su último título de la colección El pájaro de la abuela el joven protagonista pasará el verano con su abuela. Una tierna historia con un toque de aventuras. Otro título del mismo autor-ilustrador, La isla del abuelo también nos recuerda la importancia de la relación entre abuelos y nietos, aunque estos estén lejos físicamente.

En Grandes amigos Linda Sarah y Benji Davies nos harán volver a las tardes de verano con los amigos. Esta maravillosa etapa de la infancia en la que jugar al aire libre con grandes cajas de cartón es la mejor forma de pasar el rato con nuestros mejores amigos.

Las historias del pingüino azul de Rob Biddulph son dos buenas propuestas para leer en verano. Por un lado, en Volando voy nuestro pingüino favorito nos hará reflexionar sobre cómo nos sentimos cuando viajamos a un lugar extraño, fuera de nuestra zona de confort y lejos de nuestra casa. Y por el otro, en Hundido viviremos una auténtica aventura de piratas, con un barco hundido, una isla misteriosa por explorar y un inesperado tesoro por descubrir.

No como todos del mismo autor-ilustrador es otro interesante título que nos invita a hacer la maleta y viajar para encontrarnos a nosotros mismos. Esto es lo que termina haciendo la perrita que protagoniza esta historia, que cansada de sentirse diferente en la gran ciudad decide viajar para encontrar su lugar en el mundo. Un viaje iniciático para aprender que en la diferencia está la belleza. 

Para los más mayores

Para los más mayores está La isla de los recuerdos de Marta Julià Satorra y Gemma Capdevila. Eulalia vive en un faro con su padre, pescador, y su abuela. Esta le explica leyendas como que el viento sopla entre las casas y se lleva los recuerdos olvidados más allá del horizonte a la isla de los recuerdos donde se guardan para siempre. Un día, la abuela también empieza a perder la memoria y con Eulalia viajarán a la isla de los recuerdos. Además, ganó el Premio literatura infantil Ciudad de Denia de 2018.

Las historias de detectives de Miguel Ángel Giner Bou y Susanna Martín también van a gustar a los que ya son más mayores. Las aventuras de Anna Dédalus en El misterio de la mansión quemada y en su segunda parte La paradoja de Fermi tienen los ingredientes perfectos para enganchar a los jóvenes lectores narrativa intrépida e ilustración en forma de cómic. 

¡Felices vacaciones!

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