Cómo organizar y planificar con nuestros hijos (y disfrutarlo)

Cómo organizar y planificar con nuestros hijos (y disfrutarlo)

“¿Qué construiremos tú y yo?”.

Con esta pregunta Oliver Jeffers nos invita a entrar en Lo que construiremos, un álbum ilustrado en el que un padre y su hija crean las bases de su vida juntos: amor, seguridad, recuerdos hermosos.

“Yo construiré tu futuro, y tú construirás el mío”. Lo harán con sus propias herramientas especiales, a sabiendas de que no será fácil. En estos tiempos que vivimos, tan acelerados, tan inciertos, es más importante que nunca pararse a soñar con el futuro, poniendo el foco en lo importante.

Y hacer planes juntos.

Ilustración del libro Lo que construiremos

Soñar y hacer planes de futuro sin perder el foco en lo importante

Todos tenemos mucho por hacer, aunque no todos consideramos las mismas cosas importantes o prioritarias. Le preguntamos a Sonia Martínez Lomas, psicóloga y directora de los Centros Crece Bien, cómo potenciar que nuestros hijos e hijas pongan el foco en «lo importante». Responde que hablar en familia sobre qué es importante para cada uno ayuda a los niños a colocar lo que está en primer, segundo o tercer lugar.

“Esto además de evitar frustraciones al ver que no todo será posible, les dará calma”, cuenta. También cree que es importante poner en común los valores que compartimos, los objetivos o metas. Esto, según Sonia, les impulsará a ser conscientes de lo que realmente es valioso para ellos, dedicarán su tiempo a esto y no perderán tiempo en lo que no es importante. “Tener claro estos dos puntos les llevará a que las decisiones que toman en su vida sean más claras, se sientan más satisfechos con ellas y siempre tendrán un rumbo, lo que les impedirá que otros tomen las decisiones por ellos o sentirse perdidos”.

En los créditos de Lo que construiremos, Oliver Jeffers aprovecha para dedicar el libro a su hija Mary (y a la abuelita Marie) y, de paso, nos deja una bonita reflexión:

“Solo tienes libertad para soñar y hacer planes (de futuro) cuando no estás luchando por sobrevivir (al presente)”.

Oliver Jeffers en el libro Lo que construiremos

¿Sabemos realmente valorar las infinitas oportunidades de la vida?

La psicóloga Sonia Martínez cree que no siempre lo valoramos. Lo ve en las familias a las que acompañan, que llegan más agobiadas que contentas pese a las «infinitas oportunidades».

También a algunos niños angustiados por no saber qué elegir entre tantas opciones, o apáticos por tener tantas cosas a su disposición.

¿Qué errores podríamos los padres y madres estar cometiendo?

Sonia Martínez desgrana algunos de ellos:

1. Transmitirlo muchas veces como un reproche

(«Con todo lo que tienes y no lo disfrutas»). De esta forma ser afortunado acabará siendo más una carga que una oportunidad.

2.  Elegir por l@s niñ@s.

Algunas veces los padres eligen ante la duda de los niños o por miedo a que no decidan bien, esto hace que el niño se sienta inseguro ante varias alternativas.

3.  Corregir cuando deciden.

Esto lleva al niño a pedir la opinión de los demás, considerándola más importante que la suya.

4. El interés de las familias por que los niños hagan todo y no se pierdan nada.

Llevados por la falta de oportunidad que ellos pudieron tener, le dan al niño la «oportunidad» de hacerlo todo, provocando cansancio y falta de motivación.

5. La falta de esfuerzo que se le pide al niño para que pueda optar a una «oportunidad», supliéndolo con el de los padres. 

El entusiasmo de algunas familias les llevan a que en cuanto el niño quiere o muestra el gusto por algo, enseguida tiene preparado un profesor, una actividad… llegando a transformarse en otra obligación más. Esto lleva al niño a que pierda interés.

6. Y, por último, las expectativas.

Los padres sienten el deseo de que sus hijos lleguen lejos en esas oportunidades, esto lleva a los niños a tirar la toalla en cuanto ven que no serán exitosos, o por lo menos no a la altura de lo que sus padres quieren, y el resultado se convierte en más importante que el disfrute de la propia actividad.

Pasar tiempo en familia: un regalo para el futuro

Construir recuerdos bonitos nos hace más felices. Eso, al menos, es lo que siempre han sostenido desde el Instituto de Investigación sobre la Felicidad.

Su director, Meik Wiking, que también es autor de El arte de crear recuerdos felices, considera que La felicidad depende de tu entorno, de tus circunstancias…, pero también de “nuestra capacidad para generar y recuperar recuerdos felices”.

Para generar esos recuerdos es importante compartir tiempo con nuestros hijas e hijos. También que al menos una parte de ese tiempo sea aprovechado de forma relajada, empática, divertida, amorosa.

“Al darles tiempo y valorar este tiempo les estamos diciendo que la familia es importante, que ellos son importantes y que lo que dicen, sienten o piensan es importante. Les dará mucha seguridad y será un trampolín del que impulsarse a la vida”, nos dice la psicóloga Sonia Martínez. Esto les llevará a crear recuerdos que sean como una tabla de salvación en medio del océano, pero también a que, aunque las cosas no vayan bien, ellos se sientan igual de valiosos y sigan avanzando sin rendirse ya que sus metas están claras y definidas. “Si tenemos un rumbo, sabremos aprovechar cualquier viento”.

Enseñar a los niños a planificar también será un regalo para su futuro: “Lo que planificamos está en nuestra mente, y los recursos que tenemos se orientarán a conseguirlo. Planificar con ellos les ayudará a practicarlo, le estaremos dando valor y un hábito que les servirá para siempre”, nos recuerda la psicóloga de Crece Bien.

Ilustración de Oliver Jeffers en el libro Lo que construiremos

Y es que, cuando planificamos las actividades en familia, los deberes que harán, el tiempo para dar nuestro apoyo a una vecina o ayudar en el barrio, les estamos facilitando que al final del día se sientan útiles y contentos por lo que han hecho. “Dedicar tiempos en familia para mostrar gratitud por las oportunidades que nos brinda la vida, mostrarles a los niños lo que ellos pueden hacer para ayudar o cooperar para que los demás tengan oportunidades son algunas acciones que ayudarán a los niños”.

Nosotros, como Oliver Jeffers, seguimos construyendo “un reloj que marque nuestro tiempo”.